Somos conscientes de que tanto la aviación como los demás medios de transporte conllevan impactos negativos sobre el medio ambiente. Nos esforzamos al máximo en reducir estos impactos negativos sobre el medio ambiente. En las siguientes páginas podrán leer acerca de las medidas ya adoptadas por nuestra parte y los próximos pasos previstos.
Desde 2004 estamos implantando el sistema de reducción continua de impacto medioambiental del transporte por avión (Environmental Management System) conforme a la norma ISO 14.000. Prácticamente todos los elementos de este sistema están ya en vigor y ahora estamos procediendo a la fase de integración y pruebas. Otros aspectos positivos inherentes al sistema de mejoras del medio ambiente son los relativos a la reducción de los costes de tráfico y mejores condiciones de trabajo para nuestros empleados.
Las emisiones del transporte aéreo suponen hoy en día aproximadamente el 3% de las emisiones totales de gases de efecto invernadero de la Unión Europea, si bien, están aumentando rápidamente: el incremento desde el año 1990 es del 87%.
En la República Checa, la cuota de emisión de CO2 del transporte aéreo en el año 2004 fue del 0,7%. Se estima que las emisiones ocasionado por el transporte aéreo en el horizonte del año 2020 en relación con la situación actual, con toda probabilidad, se duplicarán.
La Comisión Europea publicó el 20-12-2006 una propuesta de enmienda de la Directiva 2003/87/ES según la que se exponen los motivos de integrar las emisiones de gases de efecto invernadero de la aviación civil en el marco del sistema, ya establecido a nivel de la UE, de comercio de emisiones de estos gases originados por las actividades y tecnologías más relevantes, denominado EU ETS (European Union Emissions Trading Scheme) conforme a sus siglas en inglés: Esquema de comercialización de emisiones de la Unión Europea.
La conexión al sistema EU ETS, en el que hoy en día operan los mayores operadores de grandes focos estacionarios, debe asegurar una mayor efectividad del mercado de emisiones en su conjunto, puesto que permitirá llevar a la práctica medidas tendentes a minimizar las emisiones con los menores costos.
Desde el año 2011, tanto los vuelos internos en el espacio aéreo de cada Estado, como los vuelos internacionales entre aeropuertos de la UE, estarán sujetos a la Directiva y, desde el año 2012, también los vuelos internacionales con salida o llegada a un aeropuerto de la UE. Se estima que desde el año 2020 será posible reducir las emisiones de CO2 hasta un 46%, es decir, en 183 millones de toneladas.
De momento no está claro en qué forma será aprobada de forma definitiva la actual propuesta. En estos momentos, se considera que todo operador aéreo con naves de una masa en vuelo que supere los 5.700 kilogramos estará sujeto a las obligaciones de la Directiva, salvo los casos ya mencionados (por ejemplo los aviones militares). La única sustancia regulada sería el CO2. Se trataría de un sistema abierto en una sola dirección: lo que quiere decir que los operadores aéreos podrían comprar derechos de emisión incluso de agentes de otros sectores (pero los agentes de otros sectores no podrían comprar derechos de emisión a los operadores aéreos). De forma limitada se podría admitir incluso la compra de créditos de proyectos tendentes a la reducción de emisiones de CO2 en el marco del llamado mecanismo flexible del Protocolo de Kyoto.
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Somos consientes del serio problema que supone el ruido en los alrededores de los aeropuertos. Las soluciones conducentes a la reducción de la carga de ruido deben cumplir al mismo tiempo con los criterios de seguridad y resultar coherentes con la realidad económica.
En el año 2006 fue inaugurada tras su reconstrucción la estación de neutralización que depura las aguas residuales procedentes de una línea de galvanizado que contribuirá a minorar los vertidos en aguas superficiales.
Para el 2007 están previstos otros proyectos de importancia que contribuirán a reducir más la contaminación de las aguas residuales. Se trata principalmente de finalizar la reconstrucción del sistema de separación de grasas para la empresa de catering y del proyecto de depuradora central de aguas residuales en el galpón F cuya terminación está prevista para el 2008.
En el programa de mejoras orientado a reducir el consumo y las emisiones a las aguas residuales hemos adaptado algunos procedimientos de mantenimiento, labor que pensamos seguir haciendo en el futuro en otros lugares de trabajo. Las aguas residuales predepuradas procedentes de los talleres de mantenimiento son conducidas a la canalización interna del aeropuerto y finalmente depuradas en la depuradora central del Aeropuerto Praga s.p
El tratamiento de los residuos originados por la actividad de Czech Airlines se gestiona con arreglo a la legislación vigente. La producción de residuos por categorías está siendo permanentemente vigilada con el fin de reducir principalmente las cantidades de residuos peligrosos.
La clasificación de los residuos facilita un reciclaje más eficiente de los materiales (papel, cristal, aluminio en láminas, diferentes clases de plásticos, metales, madera) al tiempo que reporta beneficios económicos. Un esfuerzo permanente de incrementar la cuota de residuos reciclables ha llevado a la decisión de construir una línea de clasificación de residuos que entrará en funcionamiento a principios de año 2008.

Los líquidos para la descongelación se utilizan para la eliminación, o prevención de la formación, de la capa de hielo en los aviones antes del despegue. En nuestros aviones utilizamos dos clases de líquidos descongelantes. Los de la primera clase están destinados a la propia descongelación de las naves (disuelven muy bien el hielo y la nieve), los de segunda clase se utilizan más para prevenir la formación de la capa de hielo (se adhieren a la superficie de avión gracias a su estructura especial de polímeros).
El consumo de estos líquidos está determinado sobre todo por las condiciones climatológicas. Para la descongelación de nuestros aviones y de los aviones de nuestros socios contractuales se consumieron en el año 2006 un total de 261.525 litros de líquidos descongelantes y 23.795 litros de líquidos para la prevención de la capa de hielo. La neutralización de los líquidos usados corre por cuenta del Aeropuerto Praga s.p. En 2006 se utilizaron solamente líquidos incoloros, pero para el futuro se prevee la utilización de líquidos coloreados, conforme a las nuevas tendencias en la aviación civil, ya que permiten reducir el consumo gracias a una aplicación más precisa durante la protección de los aviones.
En el 2006 se celebró una reunión conjunta con la Inspección Checa de Medio Ambiente con la presencia de Aeropuerto Praga s.p. en la que hemos tomado la decisión de eliminar la contaminación en los alrededores del hangar F originada por los problemas de estanqueidad del depósito subterráneo que en los años setenta se utilizaba para el almacenamiento de derivados de crudo y clorados de hidrocarburo. El saneamiento se ha realizado desde junio hasta finales de 2006 utilizando el método de extracción del suelo de aire contaminado (método venting) y su posterior quema en una instalación de oxidación catalítica. Los resultados de los últimos análisis de muestras tomadas prueban una importante reducción de la concentración de sustancias contaminantes a nivel troposférico y en las aguas subterráneas, en comparación con la situación de agosto 2006. Tras finalizar el saneamiento se ha elaborado un análisis de riesgos como base para la toma de decisiones sobre eventuales medidas futuras.